Granada

La Granada es una fruta única, muy peculiar. Es un fruto arbóreo procedente del norte del Himalaya, en la India. Ha sido ampliamente acogida y cultivada por multitud de culturas en Occidente, Asia, India y Norte de África. Debido a su llamativa apariencia y gran variedad de propiedades ha sido objeto de mitos y simbología.

Hoy día la granada tiene una gran importancia en el cuidado de la piel, principalmente en tratamientos anti-envejecimiento. Además de otros tratamientos faciales también es muy interesante en la salud y para regular el peso corporal. En este artículo abordaremos sus propiedades a la hora de cuidar la piel, aunque os recomendamos investigar más sobre por qué es un alimento que deberíamos incorporar a nuestra dieta diaria.

Granada, propiedades tradicionales

En cosmética natural no se usa la granada directamente, sino un extracto oleoso prodecente de sus semillas que posee una mayor concentración de sus activos y beneficios.

Es un aceite muy rico en vitaminas (A, C, B5 y E), minerales como el potasio y una gran cantidad muy importante de agentes antioxidantes que frenan el envejecimiento natural de la piel.  Por ejemplo polifenoles, el más importante de ellos es el ácido elágico que además protege de rayos uva y posibles patógenos. Contiene una exquisita composición de ácidos grasos esenciales, taninos y aminoácidos. Es muy importante resaltar su alto contenido en ácido punícico, conocido como omega 5, que además de actuar neutralizando los radicales libres tiene un importante papel renovando el tejido epidérmico y estimula el sistema inmunitario de forma natural.

El aceite de granada prolonga la vida de los fibroblastos, células que son responsables de la producción de colágeno y elastina. Aumenta la elasticidad y viveza de la piel. En conjunto es un ingrediente perfecto para rejuvenecer la piel y eliminar las arrugas.

Además de sus impresionantes propiedades para combatir el envejecimiento  es muy buena regulando la piel. Nutre las pieles secas y aporta la hidratación necesaria en pieles mixtas y grasas. Equilibra el contenido en grasa, previene la formación de granos y reduce el tamaño del poro.

Estos motivos hacen de ella un ingrediente imprescindible en nuestro Sérum para el Contorno de Ojos y Labios ya que es un ingrediente esencial para tratar el envejecimiento de la piel y llevar a cabo un tratamiento intensivo para arrugas persistentes y líneas de expresión. Además de regular problemas concretos que pueda sufrir la piel día a día.