Acerca de mí

mundo8

Desde pequeña trabajé con mis padres en el campo, viví y crecí con la energía directa de la tierra, las plantas y los animales. Aprendí de mi padre el amor y el cariño a su trabajo, ellos querían mucho a sus animales de la misma forma que cuidaban sus plantas; mi madre utilizaba algunas de las medicinales para nuestras dolencias. Ya de adulta conocí el yoga, otra de las grandes fortunas que la vida me ha regalado.  Después de años de práctica, fue saliendo de dentro de mí el arte amar a través de las cremas.

En el año 1982, Estudié capataz forestal en Jaca (Huesca) y allí, tuve la gran suerte de poder colaborar con el Instituto Pirenaico de Ecología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), clasificando plantas para su herbario. Entré en contacto con el prestigioso botánico Luis Villar y con el Doctor Monserrat, ambos doctores  en biología.

Al año siguiente comencé a elaborar más habitualmente cremas que regalaba a los amigos, después de años recibiendo muy buenas críticas. Me atreví a participar en ferias de artesanía, para enseñar todo aquello que sabía y tanto servicio hacía a los demás. Desde entonces, he dado varios talleres, destilado en  público,  he expuesto plantas medicinales, he impartido cursos de reconocimiento, uso de plantas medicinales y elaboración de pomadas.

Así he ido haciendo mis propias cremas, probando y probando para después regalárselas a mis amigos. Afortunadamente todos han confiado siempre en mí y han sido siempre mis mejores probadores.

De esta manera, fue creciendo mi taller.

Los materiales que utilizo son plantas biológicas. Aceites de primera presión en frío, cera de abeja de la mejor calidad, flores secas recogidas en sus lunas correspondientes etc. Después lo destilo para transformar las plantas en esencias y aguas florales, material imprescindible para la elaboración de cremas. Otra transformación son los elixires florales, extraídos a través de una infusión solar de las flores, con un gran poder energético. Tinturas, Maceración de aceites etc. Todo esto acompañado de un gran amor, puesto que tengo un buen entendimiento con las plantas, y me apasiona averiguar ese lado oculto del que no se habla en los libros de botánica. Su magia y su energía. Tengo esa facilidad innata para sentir lo que hay más allá de lo que una planta muestra, y aquí sigo trabajando en la percepción interna de ese maravilloso mundo vegetal y a la vez del ser humano.

¡Ah! Algo de lo que nunca me olvido cuando cojo una planta es pedirle permiso para que ayude a las personas que le van a dar uso.

Abilia.

1 comentario

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *